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Eichelbaum, un dramaturgo injustamente olvidado

Hace 50 años, fallecía el escritor entrerriano Samuel Eichelbaum, autor de éxitos teatrales imperecederos como "Un guapo del novecientos", "Un tal Servando Gómez" y "Pájaros de barro".


Por Martín Ungaro

Con el desarrollo de los grandes centros urbanos, la vida del gaucho argentino cambió para siempre a fines del siglo XIX. Las tareas de campo fueron suplantadas, en muchos casos, por servicios políticos a los poderosos de cada población, donde aún se estimaba el coraje y la fidelidad de esos hombres a los que le canta José Hernández en el "Martín Fierro".

Algunos ingresaron al Ejército para exterminar a los indios y extender hacia el sur el territorio nacional; otros pasaron a depender de los políticos de turno, como guardaespaldas o, como agente de "apriete" en las elecciones distritales. Algunos se hicieron policías o desertores.

Este es, precisamente, el argumento de "Un guapo del 900". La nobleza y el coraje de Ecuménico López son "contratados" por el político Don Alejo Garay como "fuerza de choque", hasta que el gaucho devenido guapo actúa por su cuenta y mata accidentalmente a un político de la oposición.

Es que Ecuménico descubre las relaciones amorosas de la esposa de Garay con el político rival y se planea "lavar la honra" de su jefe dándole un susto al que lo traiciona. Por supuesto, todo termina mal.

"Un guapo del 900", entrenada en 1940, no tardó en constituirse un éxito de público y crítica. Sus personajes centrales, Ecuménico y su madre Natividad, interpretados por primera vez por los grandes actores Francisco Petrone y Milagros de la Vega, con dirección de Armando Discepolo, aparecen profundamente ligados a la vida de un comité pueblerino con aire conservador.

El guapo pasa sólo cuatro meses en prisión porque su madre y su padrino político se encargan de sacarlo. Sin embargo, actúa su grandeza de espíritu: tiene la conciencia de haber matado por cuenta propia y no por encargo, por lo cual se entrega luego a la Justicia.

La obra teatral de Eichelbaum fue llevada al cine dos veces por los notables directores Leopoldo Torre Nilsson y Lautaro Murúa, con Alfredo Alcón y Jorge Salcedo en el rol protagónico, respectivamente.

El dramaturgo. Eichelbaum nació en el pueblo de Domínguez, Entre Ríos, en 1894, y falleció en Buenos Aires en 1967. Además de sus obras teatrales, siempre representadas con éxito, escribió colecciones de relatos cortos, entre ellas "El viajero inmóvil".

Pese a ser del campo entrerriano, Eichelbaum se había propuesto rescatar la figura del orillero ciudadano de fin de siglo XIX por fuera de la mística que le daba el tango. Logró así una pintura social y política de la época en que radicales y conservadores se dividían los pueblos y presionaban a los votantes en su favor.

Los personajes centrales de "Un guapo...", Ecuménico López y su madre Natividad López, tienen una inusual complejidad dramática que ha servido para el lucimiento de grandes intérpretes , entre ellos China Zorrilla, Rodolfo Bebán y el mencionado Salcedo, entre tantos.


Eichelbaum dedicó su vida a las letras, pero la repartió entre el teatro, la literatura y el periodismo. “Caras y Caretas”  y “Noticias Gráficas”, donde hizo crítica de espectáculos, fueron los dos lugares donde más se lució su pluma.

En una entrevista, el dramaturgo admitió que había trabajado siempre bajo la influencia de la "mejor novelística y teatro europeos" y mencionó a Dostoievski, Ibsen, Strindberg y Chéjov como sus maestros.

A partir de “Un guapo del 900” y de “Pájaro de barro” (también de 1940), Eichelbaum evolucionó hacia formas más realistas y temas más locales que culminarían en “Un tal Servando Gómez” y en los guiones para los filmes “Arrabalera”, de 1950, y “El pendiente”, de 1951. 

En medio siglo de carrera, siempre pensó, según dijo, que el teatro es ante todo un “drama interior” producido por crisis morales conscientes o inconscientes y que la poesía dramática se nutre esencialmente de la psicología.


* Publicado el 4 de mayo de 2017 en Gaceta.com